Clínica VeterinariaArboleda
Querétaro, MéxicoDemostración ficticia
Liden abrazado por una de las niñas de su familia

En memoria de

Liden

21.10.2009 — 07.12.2018

Parte de nuestra familia

Un espacio para recordar su historia

Sabemos que despedir a un compañero de vida es un momento profundamente difícil. Con mucho cariño, queremos ofrecerles este espacio para conservar su historia y mantener viva su huella.

Con afecto, el equipo de Clínica Veterinaria Arboleda.

Caso real adaptado para demostración, utilizado con autorización de su familia.

Hay compañeros que llegan a nuestra vida y dejan una huella que el tiempo no puede borrar.

Tómate tu tiempo. Este espacio estará aquí cuando quieras volver.

Retrato de Liden sentado al solNuestro Liden

Nos elegimos aquel día

Liden llegó a nuestra vida cuando tenía apenas tres meses. Fuimos a buscarlo a Querétaro porque queríamos un bóxer. Estaba junto a otros cachorros y me puse en cuclillas para ver cuál se acercaba. Fue él quien vino hacia mí. Así comenzó nuestra historia, de una manera espontánea y divertida.

El origen de su nombre

Nuestro hijo mayor mencionó a Lidenbrock, el profesor aventurero de Viaje al centro de la Tierra. No recordamos quién tomó la decisión final, pero de aquel nombre nació “Liden”, el nombre que acompañaría nuestras propias aventuras familiares.

Liden me enseñó que se puede ser incondicional.

Acompañar, proteger y querer sin pedir nada a cambio.

Siempre al lado nuestro

Tenía una sensibilidad especial para comprender cómo nos sentíamos. Sabía cuándo sentarse a acompañarnos y cuándo era momento de jugar. Era paciente con nuestros hijos, bueno con los extraños, protector y guardián. Su presencia nos daba tranquilidad.

Cuando estaba embarazada, apoyaba la cabeza sobre mi panza. Se metía en la casita con nuestra hija y compartía su pequeño mundo. Su lealtad fue sorprendente: fiel a la familia hasta el último día.

Liden compartiendo un momento familiar al aire libre

Pequeños recuerdos que siguen vivos

01

Esperaba la orden antes de empezar a comer.

02

Se sentaba de costado, con esa manera tan suya de acomodarse.

03

Si lo acusaban señalándolo con un dedo, respondía: “au, au, au”.

04

Todos queríamos tenerlo en brazos.

05

Siendo adulto todavía quería que lo alzaran y trataba de subirse a la silla.

06

Cuando llegaba a casa, apoyaba una pata sobre mis piernas para decirme que estaba ahí.

Lo recordamos con mucho cariño. Hasta hoy duele su partida.

Extraño abrazarlo y ese calorcito que te daba cuando lo tenías cerca.

Siempre con nosotros

No fue solamente nuestra mascota.
Liden fue y seguirá siendo parte de nuestra familia.

Con amor, tu familia